El dilema del gigante y el futuro flexible: Entre el iPhone 14 Pro Max y el horizonte del iPhone Fold
Apple parece aferrarse a la filosofía de que más grande es mejor, o al menos esa es la impresión que deja su estrategia reciente. Los modelos Pro representan el máximo exponente dentro del catálogo de la compañía, y el iPhone 14 Pro Max aterriza como un refinamiento prometedor respecto a su predecesor. Estamos ante una despedida definitiva del “notch” y un saludo a la Isla Dinámica, acompañado de un salto histórico a los 48 megapíxeles y un chip de nueva generación, el A16 Bionic, reservado exclusivamente para la línea Pro. Este dispositivo no solo aspira a ser el líder de la gama alta, sino que plantea un reto mayúsculo: justificar su elevado precio demostrando que ofrece todo lo que se espera de él.
Un diseño continuista pero con peso pesado
Al sostener el dispositivo, la sensación es innegable: estamos ante un equipo contundente. El diseño es prácticamente idéntico al de la generación anterior, salvo por la mencionada Isla Dinámica. Sin embargo, este modelo estrena el color “Deep Purple”, un tono morado que sorprende por su sobriedad, acercándose más al gris y evitando estridencias. La parte trasera mantiene el acabado mate, excelente para repeler huellas y suciedad, pero los laterales de acero inoxidable son otra historia. A pesar de su calidad premium, el marco brillante es un imán para las huellas, luciendo sucio segundos después de limpiarlo.
El módulo de cámaras ha crecido nuevamente, lo justo para inutilizar las fundas del modelo anterior. Los nuevos sensores y lentes sobresalen más del chasis, provocando que el teléfono “baile” si se coloca sobre una superficie plana sin protección. A nivel ergonómico, el 14 Pro Max es un desafío: pesa 240 gramos y mide 16 centímetros de alto. Si le añadimos una funda oficial, el peso se dispara a más de 270 gramos, superando incluso a competidores directos como el Samsung Galaxy Z Fold4.
Potencia bruta y la pantalla como protagonista
La pantalla Super Retina XDR de 6,7 pulgadas es, sin duda, una de las joyas de la corona. Con tecnología ProMotion de 120 Hz y un brillo que alcanza los 2.000 nits, la visualización es impecable. Aquí es donde la reducción de los marcos, aunque sutil, y la Isla Dinámica juegan un papel interesante, especialmente al consumir multimedia o videojuegos. El hardware acompaña esta experiencia con 6 GB de RAM LPDDR5X y opciones de almacenamiento que llegan hasta 1 TB, todo impulsado por iOS 16 y una batería de 4.323 mAh que soporta carga rápida.
Sin embargo, mientras el 14 Pro Max se consolida como un bloque sólido y pesado de tecnología tradicional, el futuro de Apple parece dirigirse hacia una dirección diametralmente opuesta: la flexibilidad.
El iPhone Fold: lo que sabemos hasta ahora
Aunque Apple no ha confirmado oficialmente sus planes para un iPhone plegable, los rumores sobre el llamado “iPhone Fold” son cada vez más fuertes. Tras años de especulaciones, múltiples reportes de la cadena de suministro y analistas sugieren que la compañía podría estar apuntando a un lanzamiento para la segunda mitad de 2026, probablemente junto con la línea del iPhone 18. Analistas como Ming-Chi Kuo y Mark Gurman han señalado este periodo como el objetivo, aunque no se descarta que el proyecto pueda deslizarse hasta 2027 si surgen problemas de durabilidad en la bisagra o la pantalla.
El consenso actual indica que Apple ha optado por un diseño tipo libro, similar a la serie Galaxy Z Fold de Samsung, descartando por ahora el formato “concha”. Desplegado, el dispositivo se asemejaría a una tableta pequeña, con una pantalla interna de entre 7,7 y 7,8 pulgadas. Cerrado, funcionaría como un smartphone convencional con una pantalla externa de unas 5,5 pulgadas.
Diseño ultradelgado y nuevas dimensiones
Las filtraciones de esquemas CAD y moldes de fabricantes de fundas sugieren que el dispositivo sería más corto y ancho que un iPhone estándar cuando está plegado, creando una huella más cuadrada. Curiosamente, varios informes vinculan el desarrollo del diseño de este plegable con el rumoreado “iPhone Air”, destacando un chasis inusualmente delgado. Se espera que el grosor del iPhone Fold oscile entre 4,5 y 5,6 mm cuando está abierto, y entre 9 y 11 mm cuando está cerrado.
Esta búsqueda de la delgadez parece ser la respuesta directa a las críticas ergonómicas que enfrenta el actual 14 Pro Max. Mientras el modelo actual es un “ladrillo” de acero inoxidable, el futuro plegable buscaría ofrecer una pantalla masiva sin la penalización excesiva de peso y grosor, redefiniendo lo que significa ser un usuario “Pro” en el ecosistema de Apple.