Reginaldo Atanay, es un periodista dominicano nacido en la ciudad de San Pedro de Macorís, y residente, por muchos años, en la Ciudad de Nueva York; se siente orgulloso de haber escogido ese oficio, en el que ha tenido toda clase de tropiezos; pero también de satisfacciones.
Atanay dirige el periódico digital Atanay.Com publicado por la empresa publicitaria Relaciones Iberoamericanas de Nueva York.
Cuando residía en la ciudad de Santo Domingo de Guzmán, trabajó para los periódicos La Nación, El Caribe, Prensa Libre, el Departamento de Prensa de Radiotelevisión Dominicana, y la edición dominicana de la revista cubana BohemiaLibre.
Allí también participó en muchos programas de televisión y radio, unas veces dirigiendo, y otras como copartícipe, entre ellos Radiotelevisión Dominicana, Rahintel Canal 7, La Voz del Trópico, Emisoras Unidas, Radio Central.
Por sus méritos en el quehacer periodístico, el Gobierno Dominicano condecoró a Atanay con la Orden de Duarte, Sánchez y Mella, en el Grado de Caballero.
Publicó trabajos para el periódico El Caribe, estando en plena adolescencia, con ensayos literarios, así como poemas. Entonces, dirigía un mensuario con el nombre “El Cervantino”, que recogía noticias políticas y literarias, así como comentarios de índole diversa.
La labor más intensa, en el diarismo, en su país, la realizó en el periódico La Nación, en donde mantuvo columnas de opinión, entre ellas “Actualidades” y “Como en Botica”. Esta última columna era combativa, y caló hondo en la opinión pública criolla, llegando a ser criticado acerbamente en el famoso “Foro Público” que se publicaba en El Caribe, y cuyas críticas salían desde el Palacio Nacional, durante la dictadura de Rafael L. Trujillo.
En sus trabajos de opinión, Atanay se ha concentrado mucho en lo político. Pero también domina lo social, cultural, y a veces trasciende a lo místico o metafísico.
Se define como una persona ecléctica, que no se sitúa en ningún bando o secta, sino que comulga con lo que cree positivo de cada escuela o grupo, y entiende, como filosofía, que la labor básica y principal del periodismo es formarse e informarse, para luego inducir a sus lectores a pasar por ese mismo cedazo.
Su quehacer periodístico lo llevó a trabajar por pocos meses en el diario El Imparcial, y luego El Día, ambos de Puerto Rico.
Al trasladarse a Nueva York, comenzó a escribir una columna con el título de “Bohío Dominicano”, en El Diario-La Prensa. Primero se publicó semanalmente, luego tres días a la semana, más tarde durante toda la semana, y finalmente, una vez a la semana, pero ya sin el título de Bohío Dominicano.
Atanay entró a laborar por cuenta propia (freeelancer) en “El Diario”, por casi dos años; luego fue contratado como empleado de planta, desempeñando las funciones de Reportero, Subdirector (en dos ocasiones); Director Asociado, Editorialista, y finalmente Editor de Comunidad, hasta el 12 de diciembre del 2003, cuando dejó de pertenecer a esa empresa periodística.
Tiene en preparación varios libros, entre ellos, recopilaciones de sus “Meditaciones”, las que complementan usualmente a sus artículos periodísticos de opinión; ese libro también incluirá varios artículos místicos.
Prepara asimismo un libro de poesías, y otro intitulado “Viajando con la Imaginación por Dominicana”, el que incluye artículos ya publicados, y otros inéditos, sobre los distintos pueblos, gentes, lugares, aldeas y situaciones de la República Dominicana.